lunes, 3 de octubre de 2011

Odiarte

Nunca pensé que serías capaz de despertarlo en mi.
Definitivamente contigo he pasado por todos los sentimientos, sin importar su condición dialéctica.

Hoy te odio, desde que dejamos de hablar hay días en que lo hago. Al fin! 
Pero no es el tipo de odio que quisiera sentir, no es el de "no me importas y te odio", ni el de "eres la peor persona que conozco y por eso te odio". Es el odio más puro que existe, el que se centra justo abajo de la cara del amor. El odio de demian, el odio de saber la verdad, el odio que es tan grande y cierto que invoca a todos los otros sentimientos que me hiciste conocer y se junta con ellos, y se divierte con ellos, se burla de ellos, de su existencia. 

Es un odio que me odia a mi misma, por quererte aún, por pensar en ti, y seguir ilusionada.
Cuando te leo (porque aún lo hago), me duele cada palabra tuya puesta ahi, pensando en otra persona y me duele la ausencia de algun sentimiento, por pequeño que sea, para mi.

Ya no guardas nada para mi, y no es sorpresa. Las veces que lo hiciste realmente fueron tan pocas, que mi memoria solo te recuerda pensando en ti. Queriendome porque te hacía sentir bien, por ti, para ti.

El amor no es nada más que el acto de egoísmo más grande que existe, todas sus acciones son motivadas por intereses propios y finalmente te das cuenta que en este mundo sólo quedaste tu.

Pero el odio...el odio que siento por ti, que acarrea todo lo que hemos pasado, que incluye a todos mis sentimientos por ti, que no deja de unirme contigo... Incluso en ese odio solo te demuestro cuanto me interesas, cuanto me importas y cuanto daño me hace no tenerte cerca.

Te odio porque ni así me salvo de ti, te odio porque sigues siendo mi vida y no te importa, te odio porque todo fue una mentira y no hay nada peor para mi que vivir engañada, y te odio aún más por dejarme odiarte.

Ojalá un día sientas algo tan bonito como odiar a otra persona. Y dejes ya de pensar en ti.