sábado, 28 de enero de 2012

Manzana



Hoy pensé en borrar todo.
Sacarlo de mi memoria, de cualquier registro cibernético que existiera.

Hoy cai de nuevo en ese vacío que aparece cuando tu dejas las cosas al aire aunque sean las más mínimas, y se llenan con lo único que podrían ser llenadas...recuerdos.

Como jalando una soga, sale a flote todas mis inseguridades, todos mis temores y todo lo que sentí por ti en los días del invierno pasado.

Hoy quise borrarlo de acá pero... volver a leer cada palabra, volver a sentir ese desánimo, la desilusión, cómo el cariño que tenía por ti había sido arracando cual raíz de las flores que uno saca en el parque, fue igual que recibir esa cachetada que de cuando en cuando me da la realidad.

Tu no quieres ser para mi, no te intereso y así es como lo elegiste. No te tengo.

Cuando esa idea penetra mi mente, saltándose el punto de la decepción, todo vuelve a ser calma.

Es como la manzana que cae del árbol. Sólo cuando choca la tierra puede estar quieta nuevamente. La diferencia es que ahora su futuro no es el mismo que cuando estaba arriba.

Toma un tiempo la caida, así que perdóname por eso.

Pero creo que muy dentro de ti entiendes qué me pasa en esos momentos. Eso lo descubrí cuando me dijiste "te odio". Incluso ahora suena  mejor que un "te amo".

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